Agentes de la Policía Nacional, integrados en un equipo conjunto de investigación del que además han formado parte agentes de la  Agencia Estatal para la Seguridad Nacional de Bulgaria, Eurojust y Europol, han  desarticulado un grupo multidelictivo que operaba a nivel mundial. Entre las actividades delictivas a las que presuntamente se dedicaba esta organización están los robos en domicilios, el tráfico de drogas y el tráfico ilícito de vehículos; y de forma más destacada a la clonación de tarjetas y el uso fraudulento de medios de pago, ilícitos estos últimos en los que se ha centrado la investigación en nuestro país y con los que habrían obtenido unos beneficios que superarían el millón de euros. El operativo se ha saldado con la detención de 25 personas de nacionalidad búlgara (14  en España, 10 en Bulgaria y una en Hungría). La estructura del entramado asentada en España estaba compuesta por dos tipos de células, unas especializadas en la colocación de dispositivos en cajeros para obtener los datos de las bandas magnéticas, y  las otras expertas en la clonación de tarjetas y la posterior extracción de efectivo. El líder de la red, arrestado en Bulgaria, contaba en este país con dos laboratorios para analizar distintos tipos de dispensadores de efectivo y fabricar dispositivos de obtención de contenidos de las bandas magnéticas y contraseñas, que han sido desmantelados.

“Ataques” a cajeros en Madrid

La investigación se inició en septiembre de 2012 después de que agentes de la Policía Nacional detectaran la presencia de miembros de esta organización en nuestro país. Concretamente en Madrid, se produjeron varios “ataques” a cajeros automáticos mediante la colocación de dispositivos para el clonado de las bandas magnéticas y la obtención del número PIN. A partir de la obtención de estos datos se produjeron en un breve espacio de tiempo disposiciones fraudulentas de efectivo en diferentes países.

Durante la primera etapa de la investigación los agentes averiguaron que los responsables de la colocación de dispositivos eran personas de origen búlgaro. Estos sujetos realizaban la superposición de diferentes elementos en los cajeros para copiar la información de las bandas magnéticas y los códigos de seguridad de los propietarios.

 

Red mundial con base en Bulgaria

Tras varios meses de investigaciones se pudo averiguar que el líder de la organización residía en Bulgaria, donde disponía de varios laboratorios dedicados al estudio de dispensadores de efectivo. Este sujeto, tras realizar un análisis exhaustivo de los cajeros, fabricaba componentes para copiar los datos de las bandas magnéticas y los números PIN. Estos dispositivos los distribuía entre diferentes grupos que la organización tenía repartidos por diferentes países.

También se comprobó que disponían de dos tipos de células distribuidas por todo el mundo. Las primeras estaban especializadas en la colocación de los dispositivos, fabricados y distribuidos desde Bulgaria, y en la obtención de los datos necesarios para el clonado completo de las tarjetas, para posteriormente facilitar toda esa información a la cabeza de la organización en Bulgaria. El segundo tipo se ocupaba de la clonación de las tarjetas, con los datos facilitados por la cabeza de la organización, y de la extracción posterior de efectivo en países diferentes a los que se obtuvieron esos datos.

Equipo conjunto coordinado por Eurojust

Durante la investigación se detectaron actividades de esta organización en decenas de países, entre los más destacados figuraban Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, Estados Unidos, México, Austria, República Dominicana, Costa Rica, Nicaragua, Perú, Argentina, Taiwán, Vietnam, Malasia y China. Teniendo en cuenta el contexto internacional en el que se movía esta organización, desde la Policía Nacional española se impulsó la firma de un acuerdo de creación de un Equipo Conjunto de Investigación en Eurojust, formado por agentes de España, Bulgaria y Europol.

Fruto de esta colaboración, en octubre de 2013 se desarrolló la primera fase operativa en España, sobre una célula que operaba en la Comunidad Valenciana. Fueron detenidas seis personas, algunas de ellas cuando manipulaban cajeros automáticos, y se realizaron tres registros en los que obtuvo información relevante para continuar con las pesquisas. Uno de los pisos registrados en Valencia (en la localidad de Gandía) lo utilizaban como almacén para el material enviado desde Bulgaria.

La segunda fase se realizó de manera simultánea en España y Bulgaria. Varios efectivos de la Policía Nacional y de Europol se desplazaron hasta la República de Bulgaria para realizar labores de coordinación e intercambio de información en tiempo real. En esta ocasión fueron arrestadas otras 16 personas en España, Bulgaria y Hungría, y se realizaron registros en 14 domicilios y en dos empresas.

Detención del líder y desmantelado de laboratorios

La última fase, desarrollada en Bulgaria con la participación de agentes de la Policía Nacional y de Europol, permitió la detención del líder de la organización y desmantelar dos laboratorios en los que fabricaban elementos electrónicos para superponerlos en los cajeros. Uno de estos lugares estaba especialmente protegido por la organización al disponer de circuito cerrado de televisión y perros adiestrados para evitar intrusiones. Además, el laboratorio estaba camuflado en la cocina como parte del mobiliario de la misma. Junto al máximo responsable de la organización fueron arrestadas otras dos personas.

En los registros realizados durante las tres fases operativas desarrolladas se han intervenido numerosos dispositivos electrónicos de superposición para cajeros (destinados a la obtención de datos de las bandas magnéticas y a la grabación de los números secretos de los usuarios), tarjetas bancarias en blanco, dispositivos informáticos de almacenamiento, cintas y adhesivos para fijar los mecanismos, lectores/grabadores de bandas magnéticas, manuscritos con información sobre ubicaciones de cajeros susceptibles de manipulación, dos kilogramos de metanfetamina, numerosas dosis de cocaína, balanzas y material para manipular drogas. El hallazgo de estupefacientes y otra serie de indicios hallados durante la investigación confirman que la organización se dedicaba a otras actividades ilícitas. Además del narcotráfico y la clonación de tarjetas, se dedicaban a los robos en el interior de domicilios y al tráfico ilícito de vehículos.

Más de un millón de beneficios en España

Según las estimaciones realizadas por los investigadores, los beneficios obtenidos en España de la clonación y uso fraudulento de los medios de pago, así como de otras actividades ilícitas que también desarrollaban, superan el millón de euros.

La coordinación entre los países y organismos participantes ha sido muy fluida, realizándose varias reuniones presenciales, videoconferencias semanales y comunicaciones telefónicas a diario. Asimismo se han desarrollado reuniones de coordinación en Europa con los representantes de los países afectados por las actividades criminales de la organización.

La operación, dirigida por el Juzgado Central de Instrucción número 3 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, ha sido desarrollada por agentes de la UDEV Central de la Comisaría General de Policía Judicial; de la UDYCO de la Jefatura Superior de Policía de Madrid; de la División de Cooperación Internacional y Unidad Nacional de Europol; la SDPOP-DANS y la Fiscalía Especializada de la República de Bulgaria; Europol y Eurojust.

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