Dolor, indignación, resignación y malestar colectivo son los sentimientos por los que están pasado las más de 400 personas que se han concentrado, durante toda la tarde de hoy, en la plaza España de Palma para protestar contra el cierre de la fábrica de Coca-Cola.

La concentración, organizada por los sindicatos UGT y CC.OO. han manifestado que las medidas de presión no cesarán hasta que la empresa se siente a negociar.

“Si en Mallorca no se fabrica, en Baleares no se bebe Coca-Cola”. Se trata de un mensaje para que los ciudadanos muestren su descontento con la dirección de la empresa de realizar un ERE y despedir a numerosos trabajadores. 

 En la concentración también ha participado el sector de la seguridad privada y de los servicios auxiliares que también han protestado por las condiciones laborales que quieren imponerles.

La marcha se ha realizado sin que se produjera ningún altercado destacable.

Crónica Balear les ofrece el comunicado íntegro de los sindicatos de Seguridad Privada. 

 

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