Macià Joan es un payes que no daba crédito a lo que estaba sucediendo. Estaba arando con su tractor en la finca que tiene en el camí de can Maiol de s’Indioteria de Palma cuando, de repente, un helicóptero en apuros comenzó a dar vueltas, perder altura y se fue directo para el sembrado de tomates de Macià.

Cuando el payes y su mujer corrieron para prestar ayuda a los ocupantes de la aeronave pudieron ver que bajaban unas mujeres orientales muy asustadas y un piloto alemán que hablaba muy mal español.

Así como pudieron les prestaron su ayuda y llamaron a un taxi para que se llevaran a las turistas. 

Se trata de una empresa de alguiler de helicópteros que dan paseos por la isla a los turistas. 

Macià explica: “Estabamos ayudando a los ocupantes del helicóptero cuando nos aterrizó otro. Nuestra finca parecía un aeropuerto. Entre sandías, meloles y tomates teníamos dos helicópteros. Ha sido una experiencia muy extraña”, concluye.

El  piloto comercial trató de restar importancia y afirmó que se trataba de una parada debida a que las turistas tenían miedo, pero este punto quedó totalmente desmentido porque el aparato permaneció horas detenido en la finca hasta que llegaron los mecánicos y consiguieron repararlo. Al parecer, la aeronave perdía fuerza por causas desconocidas. 

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