El pasado jueves los técnicos del Consorcio para la Recuperación de la Fauna en las Islas Baleares (COFIB) y de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio liberaron seis ejemplares de focha cornuda ( Fulica cristata ) en el Parque Natural de s’Albufera de Mallorca. Estas aves acuáticas, que han sido cedidas por la Generalitat, llegaron el jueves por la mañana procedentes del Centro de Recuperación de Fauna La Granja, situado en el municipio de El Saler (Valencia), que lleva a cabo un programa de cría en cautividad de esta especie , catalogada como especie en peligro de extinción en todo el Estado. Con esta liberación, ya son sesenta y cinco ejemplares de focha cornuda que se han soltado en el Parque Natural de s’Albufera desde el año 2004, cuando se puso en marcha el proyecto Homeyer, para la reintroducción de aves acuáticas en peligro de extinción de las Islas Baleares. Ese año se liberaron los primeros veinte ejemplares en s’Albufera, hábitat donde las primeras parejas nidificar y criar. Actualmente se tiene constancia de que la población de esta especie en el Parque es de una cincuentena de ejemplares y que hay cinco parejas reproductoras. De hecho, esta zona de Mallorca es un lugar muy favorable para su adaptación y se ha convertido en la zona de Europa donde es más fácil hacer buenas observaciones de esta ave, que despierta un gran interés entre los visitantes de s’Albufera. La focha cornuda es una ave acuática de la familia del rálidos, de tamaño medio (de unos 40 cm de largo, 85 cm de envergadura, y entre 600 y 1.000 g de peso) que habita en lagunas, marismas y albuferas de gran parte de África oriental y meridional, donde es abundante, y que mantiene una población aislada y reducida al oeste del Mediterráneo, básicamente en Marruecos y el sur de la Península Ibérica. En Mallorca, de donde se extinguió como ave reproductora a comienzos del siglo XX, se comporta como ave sedentaria gracias a las buenas condiciones de alimento y de tranquilidad de s’Albufera. En invierno es más o menos gregaria, pero en primavera las parejas defienden un pequeño territorio en torno al nido, que construyen sobre el agua, con cañas y otros vegetales. Se alimenta zambulléndose, aprovechando la vegetación sumergida, aunque también la flotante y los invertebrados. Ponen de 5 a 7 huevos, que incuban durante unos 28 días. Tienen el plumaje de color negro, el pico entre celeste y blanco, un escudete frontal blanco y las piernas azuladas. Se caracteriza por las protuberancias de color rojo que tiene sobre el pico, que se hacen más grandes y de color más intenso en la época de celo y la diferencian de la focha común, negra, rechoncha, de cola corta y pico blanco. Actualmente, el censo de fochas cornudas en Europa y África es de unos cinco mil ejemplares. En los años noventa, la Generalitat empezó un proyecto de cría en cautividad, a partir de huevos colectados en Marruecos, que ha tenido mucho éxito. Actualmente también se cría en cautividad en Andalucía.

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