El Pleno de la Comisión Balear de Medio Ambiente (CMAIB), órgano ambiental sustantivo de las Islas Baleares, se ha vuelto a oponerse a los proyectos de prospecciones petrolíferas que varias empresas quieren llevar a cabo en el Mediterráneo y ha acordado pedir al Ministerio de Medio Ambiente , Agricultura y Alimentación y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que actúa como órgano sustantivo, la necesidad de que todos los proyectos se incluyan en único plano y que se sujeten a una evaluación ambiental estratégica conjunta, tal y como recoge la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del patrimonio natural y de la biodiversidad. En concreto, la Comisión ha vuelto a informar hoy de manera negativa sobre el estudio de impacto ambiental del proyecto de prospecciones petrolíferas en el Golfo de Valencia, que abarca una extensión de 2.240 km 2 entre las costas de la Península y las Pitiusas. También ha informado negativamente, en la fase de información previa, sobre un nuevo proyecto que quiere ejecutar estas prospecciones en una extensión de 99.600 km 2 en el mar Mediterráneo Noroccidental y el mar Balear. Cabe recordar que el pasado mes de abril de 2013 este órgano ambiental también informó negativamente sobre un primer proyecto en el Golfo de León, entre las costas de Cataluña y Menorca. De esta manera, el Gobierno de las Islas Baleares ratifica su postura contraria a las prospecciones sísmicas en las proximidades del archipiélago, tal como ya comunicó el consejero Biel Company por carta al ministro José Manuel Soria el 6 de noviembre de 2012. La CMAIB justifica estas decisiones en las consecuencias graves, y en algunos casos irreversibles e incluso letales, que la contaminación acústica producida por las ondas utilizadas para las prospecciones sísmicas 2D con cañones de aire tendría en la mayoría de la importante fauna marina y en los recursos pesqueros que hay en la zona. También hace constar en el informe la “gravedad ambiental en caso de vertido accidental” que se produciría en el caso hipotético de que explotaran las bolsas de hidrocarburos encontradas y la afectación directa no sólo del ecosistema marino, sino también del turismo , principal motor económico y fuente de riqueza de las Islas Baleares. Cabe destacar que entre los organismos que habitan la zona donde se quieren hacer las prospecciones habitan cetáceos como el rorcual común, el delfín, el calderón o el cachalote, y tortugas marinas, que están catalogados como especies de interés comunitario y que, en consecuencia, requieren una protección estricta. Además, desde la CMAIB también se hace constar la afectación que sufrirían los caladeros de peces pelágicos pequeños, y también el plancton, los huevos y las larvas de los peces.

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