El cierre durante unas horas del puente de Son Oliva ha provocado grandes retenciones y la indignación de vecinos y trabajadores que acudían a su puesto de trabajo en el Polígon de Son Castelló.

Una vez más, cuando en la capital balear llueve un poco más de lo normal, el mítico puente que une la barriada de Son Oliva y la zona de polígonos se inunda.

En esta ocasión, para evitar que los coches se quedaran atrapados, debido a la gran cantidad de agua que se acumuló, la Policía Local de Palma y los Bombers de Palma decidieron cortar el tráfico en ambos sentidos.

Se trataba de un corte de unas horas de duración, pero que enmarcó las horas puntas de acceso al trabajo de miles de palmesanos. Rápidamente, los cruces con Tomás Villanueva Cortés yTomás Luis de Victoria se colapsaban y la calle Eusebio Estada se convertía en un auténtico caos circulatorio.

Vecinos y usuarios de la vía habituales no cesaban de cargar duramente contra los dirigentes políticos. “Es una vergüenza. No es un hecho aislado o puntual. Se sabe que cada vez que caen cuatro gotas el puente se inunda. Los políticos (de todos los partidos) son una banda de delincuentes que solo roban nuestro dinero y son incapaces de solucionar nuestros problemas. ¿Quién me pagará las horas que he llegado tarde? ¿Quién me pagará todo el tiempo perdido?”, comentaba uno de los afectados que tuvo que permanecer horas atrapado en el monumental atasco.

La lluvia también ha provocado, a primera hora de hoy martes, el desbordamiento del Torrent de sa Riera, en la carretera Palma- Puigpunyent y la inundación particial del paseo de Es Molinar.

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