La presidenta del Consejo de Mallorca, Maria Salom, ha visitado esta mañana el pozo de Son Bordils, en Inca, que ha sido objeto de un proyecto de restauración a cargo de la Unidad de patrimonio histórico de la institución insular. En la convocatoria también han estado presentes el vicepresidente de Cultura, Patrimonio y Deportes, Joan Rotger, el alcalde de Inca, Rafel Torres, y la coordinadora técnica de la mencionada Unidad, Aina Serrano, además de los propietarios de la finca de Son Bordils, dedicada al cultivo de la vid, donde se encuentra el pozo restaurado. 

Este elemento patrimonial está incluido en el Catálogo del Patrimonio del término municipal de Inca, presentando una planta rectangular con los extremos redondeados que hace pensar que, en el pasado, funcionaba como pozo de noria. La parte trasera está descubierta y únicamente protegida por vigas de encina.

El informe de valoración efectuado en su momento por parte de los técnicos del Consell de Mallorca detectó que el estado de conservación del pozo de Son Bordils presentaba numerosas deficiencias, debido a la ruptura y el desplazamiento de la pieza de arenisca que conforma la clave del arco. En cambio, el resto de la construcción no mostró ningún deterioro estructural visible, con la única excepción de la pérdida de material en el mortero de juntas y la erosión propia de este tipo de piedra, causada por la exposición continuada a los agentes ambientales.

Para garantizar la integridad del pozo, y prevenir el hundimiento total o parcial del arco, la Unidad de patrimonio histórico del Consejo diseñó una actuación urgente centrada, precisamente, en la reparación y la colocación de la llave del el arco.

Para realizar esta tarea, los técnicos optaron por no desmontar esta estructura y utilizar, en cambio, puntales, uniendo los dos tramos de la llave con una lechada de cemento mallorquín. En el centro de la pieza se ha incorporado una verga de acero inoxidable, y en la parte inferior de ésta se ha soldado el resto de elementos que conforman la polea, todos ellos fabricados en hierro. Finalmente, en la parte superior, y con el objetivo de asegurar la consistencia del arco, se han soldado dos tramos de verga de acero inoxidable que juntan la llave con las dos dovelas laterales.

Al mismo tiempo, se han rehecho las juntas del arco usando mortero de cemento mallorquín, y se ha repuesto la pieza de arenisca que cubre el arco. Igualmente, se ha reconstruido el enjuta, casi desaparecido, utilizando las piedras de los alrededores, que se han unido con mortero de cal y arena. Además, se ha instalado la polea, a partir de elementos de hierro.

El presupuesto de esta actuación ha ascendido a 1.735,68 euros, que han sido financiados, en su mayor parte, por el Consejo de Mallorca: en concreto, 1.422,22 euros. La propiedad de la finca asumió los 313,46 euros restantes, que equivalen a la adquisición del material utilizado para llevar a cabo la restauración.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.