El pensador José Víctor Martínez afirmaba: “La ternura es la columna central que sostiene la vida”. Y razón no le faltaba.

Recientemente, en un trágico accidente de tráfico registrado en la Isla en el que se vieron implicados varios niños, una integrante del equipo sanitario del SAMU-061 no dudó en coger al bebé de cinco meses de edad, estabilizarlo y, con una mirada llena de ternura, tranquilizar al pequeño.

Tras sufrir el aparatoso siniestro, con los padres heridos y su hermanito de cinco años en otra ambulancia, el bebé, a pesar de su corta edad, estaba visiblemente nervioso y alterado. En es instante apareció la doctora, enfermera y técnico de la UVI móvil del SAMU-061.

En la imagen que captó nuestro fotógrafo Vasil Vasilev puede observarse la sonrisa, complicidad y ternura de una enfermera  con su paciente. De un bebe asustado siendo consolado por una profesional.

A veces, nos olvidamos que detrás de la profesionalidad de los equipos médicos está la calidad humana de cientos de personas que velan por nuestra seguridad.

Una imagen vale más que mil palabras. La fotografía que hoy les presentamos es un claro ejemplo de profesionales que viven su trabajo con intensidad, que sienten pasión por su labor humanitaria y son buena gente.

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