Increíble, pero cierto. La jueza de guardia de vía Alemania dejo, en la jornada de ayer viernes, en libertad con cargos al guineano acusado de intentar matar a un policía nacional disparándole hasta en cinco ocasiones sin conseguirlo dado que el arma llevaba el seguro puesto. 

Por su parte, en un comunicado oficial remitido a los diferentes medios de comunicación, la Confederación Española de Policía (CEP) califica de escandalosa y frívola la puesta en libertad del guineano detenido en Palma tras arrebatar la pistola a un policía e intentar dispararle cinco veces, una decisión que la jueza de guardia tomó pese a la petición de cárcel planteada por el fiscal.

 

El sindicato policial explica que el presunto agresor es un viejo conocido de la policía y que cuenta con antecedentes policiales por tratar de apoderarse del hijo que tenía con su pareja sin el consentimiento de ella.

En su escrito, el CEP relata que cuando los agentes llegaron, el presunto agresor se enfrentó a ellos con el apoyo de su hermano y en un momento en que uno de los agentes forcejeaba con él para reducirle le quitó su arma reglamentaria.

Acto seguido le apuntó con la pistola al abdomen y apretó varias veces el gatillo, pero el arma tenía puesto el seguro y afortunadamente no consiguió su objetivo. No obstante, según el relato del sindicato, el agresor retiró el seguro y volvió a intentar disparar, pero no había balas en la recámara y no consiguió su objetivo.

A todo ello se sumaron patadas recibidas en la cara por uno de los agentes y un mordisco en la mano al policía que trataba de recuperar su pistola.

“La sorpresa del colectivo policial ha sido mayúscula cuando, aun contando con una petición fiscal de ingreso en prisión, la jueza de guardia decreta la puesta en libertad de una persona que puso en grave riesgo la vida de un agente y que, por su violencia, demuestra que la integridad física de su pareja e hijo corre un riesgo extremo”, concluyen desde el sindicato.

Crónica Balear ha pulsado la opinión del colectivo policial y, todos ellos, declinan hacer declaraciones públicas por miedo a sanciones, pero en privado se muestran muy disgustados por la decisión judicial. El colectivo emitirá varios comunicados a través de sus sindicatos y cargarán duramente contra la decisión de una jueza que, según ellos, “tendría que haber vivido esa situación para entender la indefensión que sienten los agentes”. 

En los próximos días, no se descarta que desde la jefatura se solicite una reunión con el juez decano para mostrar su indignación. La queja podría estar apoyada por el ministerio fiscal. 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.