Agentes de la Policía Nacional han desmantelado dos laboratorios de falsificación de tarjetas de crédito donde se duplicaban tarjetas de ciudadanos de Estados Unidos. Con esas tarjetas falsas los miembros de la red compraban todo tipo de productos, -principalmente electrónicos, joyas o perfumes-, que luego vendían a través de Internet o a personas que se los habían encargado. El fraude conocido hasta el momento supera los 150.000 euros pero se estima que esta cantidad podría aumentar una vez se analice toda la documentación. Este grupo organizado estaba liderado por un ciudadano noruego y operaba desde Alicante.

La investigación comienzó a partir de la información recibida por parte de una entidad bancaria ubicada en nuestro país, que pone en conocimiento de los agentes el incremento del fraude que sufrían las tarjetas de su entidad. El análisis de estos datos permitió determinar la existencia de un grupo que usaba en distintos puntos de Valencia y Murcia las tarjetas falsificadas.

La organización desarticulada estaba compuesta por trece individuos de distintas nacionalidades, liderados por un ciudadano noruego que mantenía contactos con otra organización que obtenía la numeración de tarjetas de crédito previamente copiadas en Estados Unidos, utilizando la técnica de skimming, para luego venderlos a otros grupos criminales. El Servicio Secreto estadounidense está llevando a cabo una investigación para concretar los lugares donde se copiaban estas tarjetas.

20 euros por tarjeta

Para la fabricación de las tarjetas falsas el grupo contaba con la colaboración de una editorial gráfica ubicada en Elche (Alicante), que disponía de todo el instrumental necesario para la clonación de las tarjetas, y que cobraba a la organización 20 euros por cada una de ellas. Además de dar forma creíble a las tarjetas de crédito con la numeración facilitada por la organización, también creaban una identidad falsa para acompañarlas en las compras.

Más tarde, las desavenencias entre el líder del grupo y el propietario de esta editorial, llevaron al primero a la creación de otro laboratorio en su propio domicilio para llevar a cabo las falsificaciones, y que también ha sido desarticulado en el transcurso de la operación.

Posteriormente, y una vez obtenidas las nuevas tarjetas, los miembros de la organización realizaron compras de todo tipo, -principalmente joyas, relojes, perfumes, ordenadores o teléfonos móviles-, productos que eran solicitados previamente por encargo o vendidos a través de Internet. En los tres registros efectuados en la provincia de Alicante, se ha intervenido diversa documentación relativa a viajes y reparaciones de vehículos pagados con las tarjetas de crédito fraudulentas; así como gran cantidad de tarjetas y todo el instrumental utilizado para la clonación: lectores grabadores de tarjetas, software de falsificación, plastificadotas térmicas, una troqueladora y una impresora.

La operación ha sido realizada por la Sección de Medios de Pago de la Brigada de Delincuencia Económica, adscrita a la UDEF Central de la Comisaría General de Policía Judicial, y el Grupo de Delincuencia Económica de la  UDEF de la Comisaría Provincial de Alicante.

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