En los últimos diez años, se ha reducido en un 66 por ciento la mortalidad por ictus en Baleares a pesar del incremento de la población, situándose nuestra comunidad autónoma por debajo de la media nacional. El ictus continúa siendo la primera causa de mortalidad entre las mujeres y la tercera entre los hombres, por detrás del cáncer pulmonar y del infarto agudo de miocardio. De hecho, cada año se producen cerca 2.700 ingresos hospitalarios por ictus. De ellos, más del 10 por ciento muere durante el primer mes de ingreso, y otro 30 por ciento queda con una discapacidad permanente. Aunque el ictus afecta mayoritariamente a personas mayores, en 1 de cada 5 casos afecta a personas de menos de 65 años.

El Hospital Universitario Son Espases cuenta desde este año con una sala de rehabilitación específica para pacientes que han sufrido un ictus. El Hospital también realiza cada semana sesiones informativas para pacientes y sus familiares con el objetivo de dar a conocer la enfermedad y facilitar su adaptación a la nueva situación. En dichas sesiones, familiares y pacientes es son informados por especialistas en Neurología, Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Psiquiatría, Enfermería, Dietética y Asistencia Social que procuran dar solución a todas las cuestiones que se les plantean.

Código ictus

El código ictus es un sistema implantado hace 10 años en el SAMU 061, que permite la rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes con ictus a los servicios de urgencias. De esta forma puede ponerse en marcha el proceso intrahospitalario de diagnóstico y cuidados mientras se traslada al paciente con ictus hasta el Servicio de Urgencias. En los últimos tres años, el SAMU 061 ha activado una media anual de 300 códigos ictus por año.

El objetivo de este sistema es detectar pacientes con sospecha de ictus, regulando la actuación y traslado para conseguir el inicio del tratamiento trombolítico hospitalario en pacientes susceptibles, en las primeras horas de evolución del ictus. Este tratamiento mejora la supervivencia y disminuye el número de pacientes con secuelas.

La pérdida de fuerza o la aparición de calambres en cara, brazos y piernas; la pérdida de visión de un ojo, y la dificultad para hablar y comprender son los principales síntomas de sufrir un ictus. Ante cualquiera de estos síntomas, es importante llamar al 061, que está preparado para atender convenientemente a estos pacientes y trasladarlos a un centro hospitalario. Si se avisa a tiempo de hacer un tratamiento fibrinolítico, se activa el código ictus, que permite poner en alerta, no sólo a los profesionales del 061, sino también a los de Urgencias, al neurólogo de guardia y a todos los profesionales que participan en el proceso de diagnóstico y tratamiento.

¿Qué puedo hacer para evitar un ictus y para que no vuelva a pasar?

Aunque el ictus se produce de repente, en la mayoría de casos hay unos factores de riesgo. La edad, el sexo y los antecedentes familiares son factores que no pueden modificarse, pero hay otros que deben controlarse y modificarse para disminuir el riesgo y prevenir el ictus. La Sociedad Española de Neurología (SEN) recomienda:

Llevar una dieta rica y saludable, baja en sal y grasas.

Realizar ejercicio físico moderado.

Controlar el peso, la presión arterial, el nivel de colesterol y azúcar en sangre.

Dejar de fumar.

Consumir alcohol moderadamente.

Controlarse el pulso regularmente, especialmente si se sienten palpitaciones fuertes y rápidas, sin haber realizado ninguna actividad física previa, es recomendable visitar al médico.

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