Un bulldog inglés falleció tras permanecer más de una hora, a pleno sol, a mediados del mes de julio en el aeropuerto de Son Sant Joan de Palma.

El demandante, representado por el portal web Reclamador.es, afirma que cuando llegó a Palma procedente de Sevilla, la compañía Air Berlin ocultó el cadáver de su mascota hasta que fueron los propios pasajeros quienes dieron la voz de alarma.

El animal estuvo más de una hora expuesto a las altas temperaturas del mes de julio. “El animal iba en una especie de elevador con cabina acristalada para el operario y una plataforma donde estaba el transportín a pleno sol y sin toldo ni nada que le protegiera”, comenta el dueño.

Transcurrido un buen rato, la compañía apartó al pasajero a un lugar más discreto y le comunicó que a lo mejor necesitaba el animal ayuda veterinaria porque no respondía. Finalmente, le entregaron el cadáver.

Mañana martes, el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Palma acogerá el juicio por la muerte del animal. El dueño del perro solicita una indemnización de 2.635 euros más las costas judiciales. 

A angustia del pasajero comenzó cuando, una hora antes del embarque, se negó a poner un cuenco con agua en el interior del trasportín pese a las altas temperaturas dado que, según el operario, la normativa vigente lo prohibe. 

El dueño, por humanidad, solicitó que le diera agua, pero éste se negó tajantemente. 

Por su parte, la compañía lo único que ofreció al dueño del animal cuando le entregaron el cadáver fue un bono de 100 euros de descuento para poder volar en una futura reserva de una vuelo. La compañía, tampoco quiso saber nada del traslado del cadáver del animal ni de la incineración. 

Reclamador.es solicita una indemnización mayor de lo establecido ante una extrema negligencia de la aerolínea y el daño moral al pasajero.

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