Palma/23/09/2013/

La Policía Nacional ha procedido, en el marco de la denominada “Operación Esfinge”, a la detención de un ciudadano búlgaro y una mujer española, por su presunta participación en numerosos delitos de estafa.

Los detenidos, que mantienen una relación sentimental, son el dueño y la camarera, respectivamente, de un local de alterne de Palma.

La operación es el resultado de una laboriosa y minuciosa investigación realizada a raíz de la recepción de varias denuncias interpuestas por diferentes turistas de nacionalidad extranjera a los cuales, tras reconocer haber abonado alguna consumición o servicio en el local, mediante tarjeta de crédito tipo EMV (con código secreto), se les realizaban una serie de cargos con su tarjeta, sin su conocimiento y autorización.

Las víctimas eran previamente seleccionadas entre los clientes del local, respondiendo todas ellas a unos mismos parámetros: turistas extranjeros, sin residencia en nuestro país, estancia temporal, salida en uno o dos días del mismo, etc. Según los investigadores, los seleccionaban con tal perfil porque al cometerse la estafa en un local de alterne, las víctimas serían más reticentes a denunciar.

A día de hoy, se han localizado a un total de diez perjudicados, a los cuales se les ha estafado una cantidad total cercana a los 120.000 euros, aunque los investigadores creen que la estafa urdida por los detenidos podría ascender a más de 200.000 euros, ya que han detectado múltiples operaciones, mediante tarjeta, con idénticas o similares características a las efectuadas con las tarjetas de los denunciados, por lo que continúan con las gestiones para la identificación y localización de otras víctimas.

Para obtener el número secreto de las tarjetas de los clientes, los responsables del local aprovechaban el momento en que el cliente introducía manualmente el número al realizar el pago voluntario de alguna consumición. Una vez obtenido el número secreto y a través de diversas artimañas se apoderaban de la tarjeta de crédito sin que su titular fuera consciente.

Posteriormente, comenzaban a realizar operaciones con dicha tarjeta de diferentes importes, en general elevados (2.000 a 3.000 euros), continuando con esta dinámica una y otra vez, hasta que alguna de ellas era rechazada por la entidad bancaria de la víctima, al no disponer de saldo suficiente. Cuando esto ocurría, lo volvían a intentar con un importe menor (1.500 o 1.000 euros) y así sucesivamente, hasta agotar totalmente el saldo diario disponible, llegando incluso a realizar cargos con la tarjeta de uno de los denunciantes por importe de 41.100 euros, cantidad exageradamente elevada incluso para un negocio de estas características.

Los dos detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial quien decretó el ingreso en prisión de ambos.

La investigación continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.

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