| Inca | 07/09/2013

Con la ‘operación Malamar’, desarrollada hace dos años en Inca, la banda que por entonces controlaba el narcotráfico en la zona fue desarticulada. Su sitio quedó vacante poco tiempo y otra organización se hizo con el monopolio. Ayer por la mañana, en una espectacular operación, la Guardia Civil decapitó también a esta red de ‘narcos’.

La segunda fase de la ‘operación Amanecer Blanco’ se inició a las seis y media de la mañana, cuando el rugido de un helicóptero de la Guardia Civil despertó a muchos vecinos de Inca. En cuestión de segundos, decenas de agentes de distintas unidades se desplegaron por la Avenida Colón y, de forma simultánea, en una finca de Costitx y un piso de Sant Joan. La Policía Judicial de Inca llevaba meses tras la banda, que no era precisamente discreta. Muchos vecinos recelaban del bar Nou, que regentaba el principal sospechoso y donde supuestamente se llevaban a cabo los trapicheos con marihuana y cocaína.

En total, se realizaron nueve registros domiciliarios: siete en Inca, uno en Costitx y otro en Sant Joan, y fueron arrestados diez sospechosos, siete varones y tres mujeres. Los acusados son de nacionalidad marroquí y española.

En una de las intervenciones, en la Costitx, una finca rodeada por setos escondía una enorme plantación de marihuana. Los agentes se incautaron de 90 plantas de gran tamaño, además de cogollos secos cuyo peso está por determinar.

La operación duró varias horas y levantó una gran expectación en Inca. El bar del presunto capo de la banda fue registrado de forma minuciosa e incluso se desmontó el falso techo en busca de drogas. Su Audi A4 familiar, aparcado junto al negocio, también fue examinado, por si ocultaba estupefacientes en el motor. Las diligencias no están cerradas y otros implicados en la organización podrían ser detenidos en las próximas horas.

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